En RIVSA Ingeniería Electromecánica Metal podemos proporcionar soluciones para el mantenimiento del sistema hidráulico, a continuación te contamos del proceso.

-Revisar el depósito del aceite: Un buen momento para revisar el depósito de aceite y limpiarlo es cuando el equipo está parado. Si el depósito no se limpia, las consecuencias pueden ser negativas para el equipo.

-Lavado y limpieza del sistema: Cuando se quita el fluido hidráulico del depósito para limpiarlo, si el aceite no se va a cambiar por otro nuevo debe filtrarse muy bien y asegurándose que todos los contaminantes sólidos y agua se eliminen.

-Comprobar el estado del filtro de respirador de aire: Si hay un componente al que se le presta poca atención en el depósito, ese es el filtro de aire o respirador desecante. Es importante revisar esta pieza y asegurarse que filtra bien el aire fluido porque es la primera defensa que tiene el sistema para evitar que los contaminantes entren al depósito.

-Lavado y limpieza del intercambiador de calor: En un intercambiador de calor con agua (del tipo carcasa y tubos), el aceite fluye por fuera de los tubos, mientras que el agua lo hace a través de los tubos y en dirección opuesta.

-Revisar el interruptor de alta temperatura: Los sistemas hidráulicos están diseñados para funcionar por debajo de los 60 ºC. Por cada 10 ºC que se incremente la temperatura, la vida del aceite se reduce a la mitad. Cuando la temperatura del fluido sube por encima de ese nivel, eso significa que el sistema tiene un problema.  Este anómalo comportamiento puede estar provocado por un mal funcionamiento del enfriador o porque la bomba está enviando más aceite de la cuenta.

-Hacer pruebas a la bomba: Es importante comprobar el flujo que sale de la línea de drenaje del sistema. En las bombas de caudal fijo o variable, esta prueba se realiza con un caudalímetro o bien haciendo llegar la tubería a un contenedor y midiendo el tiempo, con la presión de salida al nivel máximo. No se recomienda sostener la tubería con la mano durante esta prueba y hay que asegurar la tubería al contenedor antes de encender la bomba.

-Comprobar el  acumulador: Un acumulador debe precargarse con nitrógeno seco de la mitad hasta dos tercios del ajuste del compensador de la bomba. Cuando se apaga el sistema hidráulico, se puede utilizar un dispositivo de carga con un manómetro para verificar el nivel de precarga. Para confirmar que el acumulador funciona correctamente hay que revisar la temperatura de la carcasa con una pistola de temperatura.

-Revisar las mangueras: Además de que la longitud de las mangueras han de ser las adecuadas, es importante que estas no se desgasten, debido al trabajo diario o el roce con el suelo u otros elementos. Para evitar este deterioro existen fundas y soportes que las protegen.

-Comprobar las abrazaderas: Otro punto a tener en cuenta son las abrazaderas del sistema, que deben ser las adecuadas para las líneas hidráulicas. Las abrazaderas en U con tornillos (tipo viga) y para tubo conduit no son recomendables, ya que no absorberán el choque generado en la tubería. Las abrazaderas deben tener una separación de aproximadamente 1.50 metros e instalarse a 15 centímetros del punto de terminación de la tubería.

-Revisar las válvulas: Cualquier sistema cuenta con una o más válvulas que se cierran cuando el equipo está funcionando. Entre ellas, están las válvulas de alivio usadas con bombas compensadoras de presión, válvulas de purga de aire y válvulas de descarga del acumulador.